Testimonios

Historias de transformación.

Las palabras de quienes han caminado conmigo. Algunas voces breves; otras, más extensas. Todas reales.

Cuando una persona ama lo que hace, se nota. Eres una gran profesional y no me equivoqué el día que te escribí para empezar este camino que es ir a terapia. Gracias.
Cuando llegué a terapia estaba en uno de los momentos más duros de mi vida. Sentía que la ansiedad me estaba comiendo por dentro, que mis pensamientos intrusivos no me dejaban respirar y que mis emociones me desbordaban. Había intentado tratarme con otros profesionales, pero nunca me sentí realmente acompañada, así que siempre terminaba abandonando. Aquí todo fue distinto desde el principio. Por primera vez sentí que alguien me escuchaba de verdad: sin prisa, sin juicio, sin intentar encajarme en una etiqueta. Nunca me ha hecho sentir rota ni equivocada. Su forma de trabajar es humana.
Estoy teniendo una semana muy buena y siento que, poco a poco, empiezo a ver las cosas desde otra perspectiva. Estoy muy contenta y agradecida, porque este proceso me está ayudando muchísimo.
Estamos muy agradecidos. Cuando preguntamos por primera vez si trataba a parejas, estábamos en una situación complicada que creíamos que incluso marcaría nuestro matrimonio, pero nos ha ayudado a avanzar juntos en la dirección correcta. Con paciencia, esfuerzo, perseverancia y, por supuesto, con una gran profesional respaldándonos en todo momento, estamos aprendiendo y superando ese bache que al principio veíamos como una pared. Siempre salimos con el corazón lleno de gratitud.
Que se cruzara en mi camino ha sido lo mejor que me podría haber pasado. Es difícil confiar en alguien, y más cuando se trata de algo tan importante como la salud mental, pero desde que la escuché por primera vez supe que estaba en el lugar indicado. Solo tengo palabras de agradecimiento infinito.
Aún me tengo que preparar mentalmente para volver a hacer terapia, pero desde hace meses tengo claro que cuando vuelva será contigo. Transmites una energía tan bonita.

La próxima historia puede ser la tuya.

Reservar cita